Encuentro con Eva Ponce: Los micromásters del MIT

Eva Ponce en el espacio itdUPM
Eva Ponce en el espacio itdUPM

El 12 de julio recibimos en el itdUPM a Eva Ponce, profesora titular del Departamento de Ingeniería de Organización de la ETSII-UPM y que actualmente coordina el programa de MicroMásters que ha lanzado el Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT).

El objetivo del encuentro era conocer el funcionamiento de estos nuevos formatos de aprendizaje que está desarrollando el MIT, ya que creemos que pueden ser inspiradores para el diseño de futuros productos formativos ofrecidos desde la UPM.

Eva Ponce compartió con nosotros su experiencia, lecciones aprendidas y retos actuales en el diseño y desarrollo del primer MicroMáster en gestión de redes de suministroMicroMasters in Supply Chain Management-, lanzado en octubre de 2015.

 Le precede MIT OpenCourseWare, una iniciativa que surgió en MIT en el año 2001 que permitía compartir online los materiales que los profesores enseñan en las aulas, de forma gratuita con todo el mundo. Sin necesidad de registrarse. Se han publicado materiales de más de 2300 cursos, y han recibido más de 200 millones de visitas.

En 2012, el MIT lanza, junto con la Universidad de Harvard, la plataforma edX, para ofrecer en formato online cursos abiertos masivos (MOOCS).  Se caracterizan por ser gratuitos, totalmente online y sin necesidad de titulación previa.

Posteriormente, se lanza MITx, el programa MOOC de MIT, que forma parte de la ODL (Office of Digital Learning) desde donde se da apoyo a los profesores e investigadores de MIT que deciden crear y desarrollar MOOCs.

El Centro para el Transporte y la Logística de MIT (MIT – CTL) está liderando el primer MicroMáster en MIT sobre gestión de redes de suministro. Los principios básicos sobre los que se asientan esta formación en CTL son:

  1. Educar y ofrecer conocimiento de forma libre y gratuita.
  2. Ofrecer una credencial a un coste mínimo, ya que no se busca hacer negocio.
  3. Responder a una formación demandada por ejecutivos y empresas, en la que se combina la enseñanza online con enseñanza presencial en el campus.

En 2014, el Centro para el Transporte y la Logística de MIT lanza su primer MOOC sobre los fundamentos de la cadena de suministro, liderado por Chris Caplice, Director Ejecutivo de CTL, con un éxito enorme: 34.000 alumnos y 2.100 certificados.

En octubre de 2015, se lanza el primer MicroMáster en “Supply Chain Management”, coordinado por Eva Ponce, y que introduce un concepto nuevo: añadir la idea de que los que superan una serie de cursos puedan conseguir una credencial y además puedan optar al programa presencial que se imparte en el campus del MIT.

Hacia un híbrido entre formación online y presencial

Eva Ponce en el espacio itdUPM
Eva Ponce en el espacio itdUPM

En estos MicroMásters, el estudiante tiene que superar 5 cursos online, con una duración aproximada de 18 meses, y un examen final presencial para lograr el certificado del MITx.

Una vez lograda la credencial, el estudiante puede optar al programa que se imparte en el campus del MIT para realizar un semestre más  y el Trabajo Fin de Máster, con lo que lograría la titulación del MIT.

Actualmente, más de 2.000 alumnos han superado el primer curso, 900 han superado dos cursos de forma verificada y se espera, según Ponce, que finalmente más de 1.000 estudiantes superen estos cinco cursos.

En cuanto al perfil de estos estudiantes, la mayoría trabajan y son principalmente profesionales en el campo del marketing y finanzas que quieren adentrarse en la cadena de suministro o bien profesionales del campo de la logística y la cadena de suministro que quieren profundizar o promocionar en su campo. También hay profesionales que lo utilizan para formar a sus empleados, estudiantes de doctorado, máster, grado, etc. Y aunque esta formación no requiere de un título académico previo, el 80% tienen algún tipo de grado universitario.

 

Cómo gestionar un curso con 30.000 alumnos

El curso sobre fundamentos en cadenas de suministro (CTL.SC1x Supply Chain Fundamentals), que se ha desarrollado entre febrero y marzo de este año y que ha sido coordinado por Eva Ponce, ha contado con 30.000 alumnos de 180 países y, aunque la mayoría son de EEUU, India y México, España se encuentra entre los 10 primeros en número de alumnos y segundos en resultados.

Como la mayoría de cualquier formación online, la parte audiovisual es fundamental. Así, por ejemplo una clase magistral de una hora se traduce en seis o siete vídeos de entre 5 y 15 minutos, con subtítulos y posibilidad de descarga.

Las evaluaciones tienen que ser con preguntas cerradas debido al número de alumnos. La principal ventaja de este sistema es que la devolución de resultados es inmediata, el inconveniente es que no hay espacio para los grises.

La parte interactiva es más compleja. Para los foros, cuentan con los Community TA, que son estudiantes seleccionados entre los que que ya han hecho el curso con alto rendimiento, que por tanto conocen bien los contenidos  y, de forma voluntaria, ayudan a moderar los foros.

Para las consultas relacionadas con los exámenes, el alumnado se puede dirigir a una cuenta de correo electrónico en la que se trata de dar respuesta en menos de 24 horas. La mediana en el tiempo de respuesta fue menos de una hora. Eva Ponce señala que, de los más de 30.000 registrados, 50 personas generaron la mitad del tráfico del correo electrónico.

Por último, Ponce señala que se está valorando la implantación de un bootcamp, es decir, una estancia de una semana en el campus para que el alumnado pueda conocerse entre ellos y generar red.

Los retos de una formación en constante innovación

La evolución que ha tomado la formación online en poco más de 10 años, desde los MOOCS al formato de micromásters, se percibe por ejemplo en el número de alumnos verificados, que ha pasado del 4% al 12%, como nos recuerda Eva Ponce.

Pero los retos que van apareciendo no son pocos. Ponce destaca principalmente los siguientes:

  • Diferenciar el espacio de aprendizaje del espacio de evaluación.
  • Diferenciar los contenidos que se dan online y los que se dan offline. Así, hay contenidos como las discusiones de casos complejos donde el ámbito online se queda corto.
  • No hay opción para las zonas grises.
  • Es necesario lograr un balance adecuado en la interactividad de este tipo de cursos.
  • Se trata de un producto nuevo, que hay que posicionar en el mercado, ya que no es un título académico ni un certificado profesional.

La formación a profesores es fundamental y diferente a la clase magistral de la formación offline. En el caso del MITx, la Oficina Digital Learning da formación a los profesores para estos cursos. Como dato, Eva Ponce recuerda que conseguir una hora de vídeo de formación requiere cuatro horas del profesor en el estudio.