Economía Circular e Innovación Social. Experiencias en Europa y América Latina

El pasado 24 de noviembre se celebró el Seminario de Economía Circular, organizado con motivo de la visita de la misión técnica del proyecto brasileño Maceió Inclusiva. El encuentro propició el intercambio de conocimiento y buenas prácticas sobre este concepto.

En el seminario participaron:

  • Rui Palmeira, alcalde de Maceió,
  • Kennedy Calheiros, Presidente do Conselho Deliberativo do Serviço Brasileiro de Apoio às Micro e Pequenas Empresas en Alagoas y Presidente de Associação Comercial de Maceió,
  • Jair Galvão, Secretário de Turismo de Maceió,
  • Jannyne Barbosa, directora técnica de IABS,
  • Raúl Sánchez, consultor internacional y experto en desarrollo, innovación y emprendimiento,
  • Adrian Smith, investigador en el Centro STEPS de la Universidad de Sussex y experto en innovación ciudadana,
  • Ruth Carrasco, profesora en Ingeniería de Organización y Logística
  • María Blanco, profesora de Economía Agrícola

MACEIÓ INCLUSIVA (Jair Galvão y Jannyne Barbosa)

Con 1,1 millón de habitantes, la ciudad de Maceió cuenta a día de hoy con un enorme potencial turístico a la vez que debe lidiar con graves desigualdades sociales. En opinión del alcalde, la inversión en infraestructura debe ir acompañada de inversión en capacitación de las personas en situación de vulnerabilidad.

Jair Galvão, secretario de turismo de Maceió, y Jannyne Barbosa, directora técnica de IABS, describieron el proyecto de inclusión social basado en la economía circular que están llevando a cabo en esta localidad, a través de la cadena productiva del sururu -una especie de molusco bivalvo que se asemeja a nuestro mejillón. El proyecto ha contado con préstamos y financiación a fondo perdido del Banco Interamericano de Desarrollo.

En el contexto de la capital alagoana, la extracción artesanal del sururu en la laguna Mundaú afecta a 1600 familias que viven en condiciones de extrema precariedad. Antes de su comercialización, el sururu debe ser lavado, pelado y embalado. En concreto, el proceso de pelado produce 4.000 toneladas de cáscaras al año (unas 8 toneladas/día) que actualmente son desechadas al aire libre, generando graves problemas medioambientales.

Este proyecto exige un cambio de mentalidad, aceptar nuevas formas de hacer. El objetivo es generar valor añadido en el producto local, construir nuevos modelos de negocio y abrirse a nuevos mercados. Por ejemplo, la nueva depuradora es una empresa social que contribuye a mejorar la calidad y el sabor del producto, con el fin de introducirlo en la cadena del turismo y de la gastronomía local. El aprovechamiento de la cáscara para materiales de construcción, como fertilizante o incluso para alimentación avícola puede dar lugar también a nuevos modelos de negocio.

MESA 1: INNOVACIÓN SOCIAL Y SU APLICACIÓN EN BARRIOS VUNERABLES
(Raúl Sánchez y Adrian Smith)

Raúl Sánchez y Adrian Smith, expertos en innovación social, encabezaron la primera mesa de debate.

Según Raúl Sánchez, los actuales retos de Iberoamérica son: ganar competitividad con el incremento del valor añadido y la diversificación de las economías, incrementar la inversión en I+D con el objetivo de aumentar el registro de patentes, y no dejar pasar el tren de la transformación tecnológica y digital.

La innovación social puede contribuir a superar estos retos. Invertir la pirámide de la innovación supone que los líderes pasen de ser decisores a ser facilitadores, y canalicen el impulso de nuevas ideas que nacen en la sociedad.

Por otro lado, Adrian Smith entiende que los patrones de evolución lineal no sirven. El experto presentó un posible modelo holístico para explicar las transiciones socio-técnicas hacia la sostenibilidad. Este marco se compone de tres niveles -landscape, regime y niche- que interactúan entre sí para producir las necesarias transformaciones dentro del actual sistema socio-técnico. La clave está en cómo dinamizar estos nichos, estos espacios donde ya se están construyendo proto-sistemas más sostenibles.

MESA 2: ECONOMÍA CIRCULAR, EXPERIENCIAS EN EUROPA Y AMÉRICA LATINA
(Ruth Carrasco y María Blanco)

En la segunda mesa, María Blanco, profesora de Economía Agrícola, manifestaba su preocupación. Las megatendencias globales desde 1970 hasta los años 2000, visibilizan un crecimiento exponencial en la utilización de los recursos naturales. Esta situación es insostenible: los últimos estudios predicen que, de seguir así, en 2050 necesitaremos dos planetas para abastecernos.

El crecimiento económico debe disociarse del aumento en el uso de recursos y de emisiones de gases de efecto invernadero. La economía circular es una alternativa que reduce el volumen de residuos, entendidos como recursos que permanecen dentro de la economía.

Ruth Carrasco, profesora de Ingeniería de Organización y Logística, definió el concepto de Economía Circular, desde sus orígenes hasta los actuales enfoques de economía colaborativa y servitización. Frente a la posesión del producto, este último propone una economía basada en el servicio.

El modelo tradicional resulta extremadamente parcial: además de su linealidad, no se pregunta lo que ocurre en la etapa posterior al consumo.

Existen diversas formas de extender la vida útil de los objetos en función del grado de profundidad del desensamblado: desde la reutilización directa hasta el reciclado, que implica fundir y volver a conformar, pasando por la reparación, el reacondicionado, la refabricación o la canibalización.

Apoyándose en el libro Cradle to Cradle. Remaking the Way We Make Things (McDonough & Braungart, 2002), la experta afirmaba que los objetos deben diseñarse pensando en todas las etapas de su vida útil. Los residuos deben entenderse como recursos en vez de como desechos. En este sentido, la publicación distingue entre los productos que pertenecen a la biosfera, aquellos que la naturaleza es capaz de reciclar, y los que pertenecen a la tecnosfera, finitos y muy valiosos, que debemos conservar.

La exposición de María Blanco se centró en la aplicación de la economía circular al sector agropecuario, donde el espectro de usos de la biomasa podría ampliarse. No obstante, la experta advierte del reto que supone en este sector la protección de los consumidores, en especial en el reciclado de biomasa para fertilizantes. Para ello, son necesarias políticas públicas y regulación. En concreto, la Unión Europea ya ha introducido la Bioeconomía y la Economía Circular en su estrategia de eficiencia en el uso de recursos.

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