¿Obras de arte o prototipos de soluciones basadas en la naturaleza? Ambos.

Obras de arte que en realidad son más que arte, y que son verdaderos prototipos de un jardín cyborg diseñado para hacer de Matadero Madrid un espacio público más habitable y un ejemplo de adaptación al cambio climático: eso es lo primero que encontrará en la Nave 16 quien visite la exposición Eco-Visionarios: Arte para un planeta en emergencia hasta el 6 de octubre.

En un post anterior ya hablamos del proceso coral de trabajo interdisciplinar que ha dado lugar a estas cinco obras-prototipos. Hoy queremos conocer más en profundidad el contenido de las propuestas.

Las plantas también miran a las estrellas

María Castellanos y Alberto Valverde, de uh513

Estos dos artistas imaginan un jardín interespecie, donde plantas, animales y humanos convivan con sistemas robóticos-cíborg controlados por los organismos vegetales. Proponen un jardín interactivo, donde a través de sensores se miden las oscilaciones eléctricas de las plantas conectadas, mostrando de este modo sus reacciones bioquímicas a la presencia de humanos, de otros seres vivos, y el ambiente que las rodea. La información registrada es procesada y traducida en vibraciones, movimientos y sonidos, que permiten a la ciudadanía percibir las plantas a través de los diferentes elementos propuestos, construyendo un sistema complejo e interespecie. Este sistema de sensores traduce y transmite precisamente aquellas señales que los seres humanos, debido a nuestro limitado sistema perceptivo, no podemos recibir de otra manera.

Además, proponen también un espacio confortable y de co-existencia de especies, a través de esculturas de gran tamaño que no solo son un hogar para las plantas, sino también un espacio agradable y habitable para la ciudadanía, proporcionando sombra necesaria en un espacio como Matadero.

Fruits of Matadero

Orkan Telhan

Este artista propone plantas (palmeras, en este caso) expedidoras de polos que no solo contribuyen a refrescar a los paseantes, sino también a movilizar conciencias.

Los polos se fabrican en lo alto de palmeras a través de biorreactores robóticos que producen sabores, proteínas y nutrientes con microorganismos. Las mini-fábricas de polos fermentan los organismos, se cargan con el sol y bajan para entregar sus frutas congeladas cuando alguien les paga con su teléfono. Cuando se terminan sus sabores, los palitos de los polos revelan un elemento accionable que nos recuerda qué hacer para adaptarnos al cambio climático, dejando un elemento coleccionable.

Invisible a simple vista

Double Happiness (Joyce Hwang y Nerea Feliz)

Hidden in Plain Sight [Invisible a simple vista] es una propuesta de mobiliario urbano para el Jardín Cyborg. Se trata de una infraestructura multi-especie que tiene como objetivo desplegar estrategias co-existencia entre diferentes formas de vida urbana, y en particular de los insectos, fundamentales en todo ecosistema. Tras la identificación de algunas de las especies más importantes de mariposas y polillas de Madrid Río y la Casa de Campo (Chupaleches, Ortiguera, Blanca de la Col o Gran Pavon de Noche, etc.) estas dos artistas han diseñado unos prototipos de superficie ondulada que integran puntos de plantación para vegetación donde, por la noche, diferentes sistemas de iluminación atraen a los insectos, fenómeno que se plantea que sea registrado y proyectado en pantallas, como una forma de espectáculo biológico.

The Garden of Romantic Crossovers

TAKK (Mireia Luzárraga & Alejandro Muiño)

Esta pareja de artistas proponen una instalación que, bajo el nombre de The Garden of Romantic Crossovers [El jardín de los cruces románticos], plantea un escenario para experimentar las relaciones (materiales, constructivas, estéticas, etc.) de los humanos con las
otras especies, en los tiempos del cambio climático. Parten de una realidad: debido a la inestabilidad de las temperaturas, producto del cambio climático, algunas especies de pájaros están alterando sus hábitos reproductivos. The Garden of Romantic Crossovers trata de dar soporte a estas nuevas condiciones etológicas. Se configura a partir de una pérgola suspendida sobre una estructura ligera que, a la vez que proporciona sombra, despliega un espacio de vegetación afrodisíaca y aromática.

A Haunted Journey

The Experimental Architecture Group (Rachel Armstrong, Rolf Hughes, Pierangelo Scravaglieri), Culture Lab and_Fine Art, Newcastle University (John Bowers, Tim Shaw) and Bristol Bio Energy Centre (Ioannis Ieropoulos) y Trace Hall.

A través de A Haunted Journey [Sala de residuos. Un viaje encantado], este colectivo de arquitectos ha querido trabajar en un servicio conformado por una batería orgánica o célula de combustible microbiano, capaz de transformar diferentes sustratos, como la orina o el agua residual, en electricidad, en agua limpia o en biomasa para el jardín cyborg.

Cuenta con unas animaciones digitales (alimentadas por la electricidad generada) que dan visibilidad al invisible mundo microbiano. De esta manera, se les da reconocimiento a los microbios como miembros de una comunidad extendida de no-humanos que participa, de manera activa, de nuestros espacios vitales, desvelando las interacciones de pequeña escala entre los usuarios, el paisaje urbano y los microbios cooperantes.

Estos trabajos se han desarrollado bajo la iniciativa Matadero Acción Mutante, el primero de los proyectos desarrollados por el INMA, Instituto Mutante de Narrativas Ambientales. El Instituto nace en Matadero Madrid, con objeto de impulsar prácticas artísticas en conexión con otros saberes, operando a través de  la Plataforma-A, red de trabajo conformada por el Centro de Innovación en Tecnología para el Desarrollo Humano de la Universidad Politécnica de Madrid – itdUPM; el Ayuntamiento de Madrid y Matadero Madrid.

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