¿Qué es la Alianza Shire?

La Alianza Shire es una plataforma en la que participan cinco entidades del sector público, privado y universidad para desarrollar soluciones de suministro energético que mejoren los servicios y la calidad de vida de las poblaciones refugiadas. Es la primera alianza multiactor de la acción humanitaria en España.

¿Cómo surge una alianza de este tipo?

El impulso parte de la Oficina de Acción Humanitaria de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), aunque muchas de las personas y entidades que participamos en esta alianza ya habíamos trabajado de forma conjunta en proyectos anteriores.

La Alianza se constituye en diciembre de 2013 con el objetivo de mejorar el acceso y la calidad de los servicios de energía a la población de los campos de refugiados.

¿Por qué es necesaria una alianza de todas estas organizaciones?

El objetivo de la alianza es encontrar soluciones innovadoras y sostenibles para el acceso a energía en contextos de crisis humanitarias, específicamente para población refugiada. Además, todo ello lo encuadramos en el número 7 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible promovidos por la ONU: “Garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna para todos” y en el número 17: “Alianzas para lograr los objetivos”.

Así, el hecho de que los miembros y colaboradores de la alianza procedan de diversos ámbitos -empresa privada, administración pública, ONG, Organizaciones del sistema de Naciones Unidas, universidades- proporciona un gran valor que nos permite contar con equipos interdisciplinares, es decir, con una combinación de conocimientos que favorece la búsqueda de soluciones innovadoras.

¿Qué están aportando las empresas? ¿Y qué obtienen a cambio?

Las empresas que forman parte de esta alianza cuentan con una experiencia y conocimiento en el ámbito de la energía que, combinado con la universidad y la Cooperación Española, pueden contribuir a que las soluciones sean viables y sostenibles.

Lo que obtienen a cambio es conocer mejor el ámbito de la acción humanitaria y cómo se trabaja para solucionar problemas de acceso a servicios básicos en entornos muy complejos. Al mismo tiempo, avanzan en su compromiso de contribuir a un modelo de crecimiento económico sostenible.

¿Cómo trabajáis en terreno? ¿Contáis con equipos allí de forma permanente?

Como miembro de la Alianza Shire, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo cuenta con una Oficina Técnica de Cooperación (OTC) en Adís Abeba.

Por otro lado, la Alianza Shire trabaja con una serie de socios que cuentan con infraestructura y personal en los campos de refugiados: la ONG ZOA, con una larga experiencia en la acción humanitaria, el Consejo Noruego para los Refugiados Norwegian Refugee Council, la Agencia Etíope para Asuntos de Refugiados ARRA, la empresa pública eléctrica de Etiopía Ethiopian Electric Utility y la ONG Don Bosco/Jugen Eine Welt. Y por supuesto, la Agencia de Naciones Unidas para los refugiados ACNUR sigue siendo nuestra entidad colaboradora

Los proyectos de la alianza siempre cuentan con la participación de la población tanto de los campos de refugiados como de las comunidades de acogida, y esto nos ayuda a comprender mejor sus necesidades.

Por último, trabajamos con las woredas (en amárico)  o distritos donde se asientan los campos de refugiados y que a nivel administrativo son el equivalente a los ayuntamientos.

¿Cuál es el posicionamiento de la Alianza Shire sobre la población refugiada a nivel general?

La Alianza Shire adopta como marco de trabajo y posicionamiento el Pacto Mundial sobre los Refugiados, adoptado en diciembre de 2018 por la Asamblea General de la ONU. Etiopía adoptó en enero de 2019 una nueva ley de refugiados, que busca facilitar la integración de los refugiados y su inclusión en la vida diaria, proporcionando libertad de movimiento, permisos de trabajo y acceso a la educación, entre otros.

 

 

Mensajes sobre el proyecto 2018-2021

¿En qué consiste el proyecto que estáis desarrollando en los cuatro campos de refugiados?

El objetivo general del Proyecto es mejorar las condiciones de vida en los campos de refugiados y en sus comunidades de acogida, fortaleciendo las capacidades locales, creando oportunidades de generación de ingresos y mejorando el acceso a servicios básicos a través de los impactos transversales de la energía.

En primer lugar, vamos a colaborar con la empresa nacional etíope Ethiopian Electrical Utility (EEU) para mejorar el suministro de electricidad en los campos y en las comunidades de acogida, y daremos formación para el desarrollo de capacidades entre la población refugiada y comunidades de acogida para el mantenimiento de las instalaciones.

 

Por otra parte, vamos a promover la creación de empresas por parte de la población refugiada y comunidades de acogida, basadas en tecnología fotovoltaica buscando crear oportunidades de generación de ingresos y medios de subsistencia para la mejora de la calidad de vida.

 

La Alianza Shire también incluye una línea de trabajo de sistematización y difusión de las principales experiencias y aprendizajes que se adquieran durante el proyecto, para ponerlos a disposición de la comunidad humanitaria internacional.

¿Qué tecnologías estáis desarrollando para dar acceso a energía?

En el caso del proyecto que desarrollamos en los campos de refugiados de Shire (Etiopía) estudiamos soluciones para mejorar la gestión de la red eléctrica, e iluminación exterior a través luminarias, así como Sistemas Fotovoltaicos Domiciliarios. Los SFD son kits fotovoltaicos que incluyen un panel solar fotovoltaico, una batería, varios puntos de luz y un dispositivo para carga de móviles.

¿Qué ocurrirá cuando el proyecto finalice?

Una vez finalizado el proyecto, este queda en manos de la población refugiada y las comunidades de acogida para mantenerlo y mejorarlo.

Con respecto al trabajo en la red eléctrica, algunas de las personas formadas en instalación, operación y mantenimiento de la red se vincularán con la compañía eléctrica nacional, con el objetivo de asegurar que habrá técnicos dedicados al mantenimiento en los campos.

Por otro lado, el modelo de negocio pensado para el componente solar se ha diseñado para que los usuarios paguen una cuota por el uso de los SFD. De esta forma, se garantiza que se obtienen los ingresos necesarios tanto para la adquisición de piezas de repuesto como para el sueldo de las personas encargadas de gestionar los negocios solares.

 

 

 

¿En qué estado se encuentra el proyecto de la Alianza? ¿Qué se ha hecho hasta el momento?

En el proyecto piloto llevado a cabo en el campo de Adi-Harush hemos extendido la iluminación pública a lo largo de 5 kilómetros, hemos impartido un taller a 19 personas en instalación, gestión y mantenimiento de la red eléctrica y del alumbrado público, y hemos conectado a la red eléctrica diversos servicios comunes como mercados, escuelas, un centro de salud, cocinas comunitarias, etc.

Entre 2018 y 2022 extenderemos el proyecto a tres nuevos campos de refugiados. Además de la instalación de la red eléctrica y el alumbrado público, vamos a incorporar sistemas fotovoltaicos domiciliarios, tanto en estos campamentos de refugiados como en las comunidades de acogida.

 

¿Contáis con el apoyo del Gobierno de Etiopía para actuar en los campos?

Sí, y además ese apoyo es imprescindible. De hecho, uno de los socios de la Alianza Shire es la Agencia Etíope para Asuntos de Refugiados ARRA. Por otra parte, los campos de refugiados están gestionados por ACNUR en estrecha colaboración con el Gobierno etíope. Cualquier acción que desarrollamos es en coordinación con ellos.

¿Por qué habéis decidido actuar en primer lugar en esta zona?

La selección de los campos de refugiados de Shire fue liderada por la Oficina de Acción Humanitaria de la AECID y ACNUR como entidad colaboradora. Para ello se tuvieron en cuenta diferentes criterios como la necesidad energética, la estabilidad de los campos y sus niveles de seguridad, la localización, el contexto, la evolución de las crisis en el momento de la selección y la aceptación por parte de las empresas participantes.

Si los campos de refugiados tienen vocación temporal, ¿por qué creáis infraestructura?

Nuestro objetivo es que, mientras dura su situación de desplazamiento forzado, la población refugiada pueda tener una vida digna y disfrutar de los derechos humanos más elementales. En nuestro caso buscamos alcanzar estos objetivos a través de la  mejora del acceso a la energía que, a su vez, permita una correcta provisión de los servicios básicos.

¿Qué es importante destacar de este tipo de proyectos?

Es muy importante resaltar las dinámicas participativas con la población refugiada, de forma que se pueda comprender y responder a sus necesidades y preferencias, para mejorar la sostenibilidad y el impacto de las intervenciones energéticas (y promover un sentido de propiedad sobre las instalaciones por parte de la población refugiada). Se trata de que sean ellos quienes aprendan a mantener estas infraestructuras y hacer un uso de ellas durante un largo tiempo.

 

Sobre los campos de refugiados

¿En qué situación se encuentran las personas refugiadas eritreas en los campos de Shire?

En los campos de refugiados de Shire, al norte de Etiopía y cerca de la frontera con Eritrea, hay alrededor de 72.000 personas refigiadas (Dato de ACNUR. Diciembre de 2018), pero estos datos cambian regularmente por los movimientos de población.

El aumento es constante y el perfil de las llegadas cambia de forma periódica. Hasta ahora eran esencialmente hombres jóvenes que huían del servicio militar obligatorio e indefinido, ahora también están llegando mujeres y niños, cuyo principal motivo para abandonar el país es la reunificación familiar.

¿Qué implica para un campo de refugiados no tener acceso a energía?

Sin acceso a energía, la población necesita buscar combustible para cocinar, lo que provoca la deforestación de la zona conflictos con la población local que compite con los refugiados por los escasos recursos naturales disponibles, además de enfrentarse a penas ante la prohibición de cortar leña. En el área de los campos de Shire, la distancia media a las zonas con leña más cercanas es de unos 5 km, lo que supone recorridos a pie de más de dos horas para la recogida de leña.

Alrededor del 80% de los refugiados y refugiadas que viven en campamentos tienen un acceso mínimo a energía para cocinar, calentar, etc. Y cerca de un 90% no tienen acceso a energía eléctrica.

A nivel de seguridad, la falta de energía restringe la libertad de las mujeres, ya que se exponen a posibles agresiones sexuales o violaciones cuando se mueven en espacios poco iluminados o viajan fuera de los límites de los campos para recolectar leña.

¿Cómo es la relación entre la población refugiada y las comunidades de acogida?

De acuerdo con los datos de ACNUR, cerca del 80% de los refugiados en el mundo vive en países vecinos a los de su origen, en la mayoría de los casos con ingresos bajos o medios donde los habitantes locales sobreviven con serias dificultades. En estos países en vías de desarrollo, donde el estancamiento económico y el desempleo son elevados, y las oportunidades en general son bajas, la competencia por los escasos recursos puede provocar fricciones entre los refugiados y la población local. En este sentido, la comunidad local puede experimentar cierto resentimiento al considerar que los refugiados son unos privilegiados en comparación con la población local más pobre. Por ello, tanto los programas de ACNUR como los de los socios con los que trabaja, procuran beneficiar en los servicios básicos a la población local también.

En la Alianza Shire trabajamos desde ese enfoque inclusivo en línea con el Pacto Mundial, que busca brindar mayor apoyo tanto a las personas refugiadas como a las comunidades que los acogen aprovechando sus propios recursos y mejorando servicios y calidad de vida. Los proyectos además buscan beneficiar y promover la coexistencia pacífica entre ambas comunidades.